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sábado, 26 de octubre de 2013

Llueve.

Me despertó la lluvia en mi sueño. 
Soñaba con la playa de noche, y oía una canción de fondo, todo el rato la misma canción. Durante todo el sueño. 
Hasta que me despertó un trueno, justo cuando apareciste tú. Y yo me desperté y me puse a llorar, como hacían las nubes.
Como hago siempre que sueño contigo.
Y es que nunca sueño contigo.
Por eso no estoy acostumbrada y me hace daño todo esto, me hace daño sentirme débil cuando apareces simplemente en un sueño.
Por eso me aterroriza la idea de volver a verte, y me siento increíblemente fuerte, y lo suficientemente bien como para levantarme cada día, y caminar. Porque sé que no te veré.
Sé que sólo volveremos a vernos en sueños.



lunes, 7 de octubre de 2013

Quiero ser ideal.

El aire que respiro me está contaminando.
Necesito abrazarte.
El cielo está nublado, hace frío, todo es ideal. 
Recuerdo constantemente tus quejas, cuando me decías: ''prefiero mil veces este calor sofocante, que llevar mil cosas encima en invierno y que aún así tenga frío''.
Pero me la suda el frío o el calor, ¿sabes qué prefiero yo ahora?
Te prefiero a ti.
Y cada vez que me doy cuenta de hasta qué punto te necesito, me desanimo y pienso que tengo que salir de aquí, que necesito a alguien que llegue a mi vida y cambie todo.
Estoy perdiendo a toda la gente a la que quiero, algo malo debo de estar haciendo, ¿o no?
¿O tal vez las cosas pasan simplemente porque tienen que pasar y punto?
Tal vez haya que dejarse llevar, porque todo tiene un motivo.
Tal vez nunca fui suficiente y por eso todo se acabó. 
Quizá nunca estuvo bien que estuviésemos juntos.
Y esto estaba destinado a romperme el corazón y hacerme aprender.
Y perder.

sábado, 24 de agosto de 2013

Ojos que no ven...

La vida es tan sorprendente... gente llega, gente se va. Todos aportan algo en ti o se lo llevan. Pero finalmente solo quedan los recuerdos, no las personas. 
Las personas se van, se van porque tienen que irse, porque la vida acaba, y se acabó.
Las cosas pueden cambiar de un momento a otro, puede acabar o empezar algo en un mísero segundo, de pronto, el día menos pensado, y cambiarte la vida. Para siempre.
Algo así me ha pasado a mi esta noche.
¿Recordáis que decía que tenía miedo de enamorarme? Ahora entenderéis por qué.
La luna estaba detrás de él.
Sonreía, y yo no sentía frío a pesar de que fuese madrugada y estuviésemos tirados en la calle. Todos se reían, lo pasaban bien. Yo solamente le miraba a él, que estaba justo en frente de mi. Y la luna detrás.
A veces me devolvía la mirada y me sonreía. 
Otras, creo que ni siquiera recordaba que yo estaba a dos metros de él.
Esta noche he comprendido que es mejor dejarlo ir. Si de verdad le quieres, déjalo ir.
No luches si ya has luchado y la otra persona es consciente. Retírate, te mereces algo mejor. 
No puedes estar luchando toda tu vida por alguien que lucha por otra persona.
Y me he dado cuenta de que estoy enamorada de verdad, estoy enamorada de verdad, aunque cada vez que me lo preguntasen mis amigos sonriese y mintiese: ''qué va, no es nada serio''
Pero que lo esté, de nada sirve si soy un pasatiempo. No quiero ser un capítulo más para la persona que me ha cambiado la historia por completo.
No quiero seguir así, creo que no me merezco esto. Y él mismo, esta noche me lo ha demostrado. 
Me ha demostrado que no es tan ideal como yo le creía, que no me quiere tanto como dice, y que no va a encontrar jamás en mi lo que busca.
También me he dado cuenta de que le quiero demasiado como para darle lo que él quiere.
Así que, después de haberle dedicado una última mirada firme esta noche, estoy en paz y tranquila, porque estoy segura de que él ya lo sabe.
Sabe que me retiro y que paso de sufrir, y en el fondo, tengo la esperanza de que vuelva a por mi, y me abrace con fuerza, como siempre.
Pero tal vez sea mejor que no lo haga.
Esta noche se me ha roto el corazón.
Digamos que estaba colgando de un hilo, y hoy ha decidido suicidarse.
Pero claro, tenía motivos.
Y, cuando te rompen el corazón, el mundo no se detiene para que tú lo arregles. Tienes que guardarte los trozos en el bolsillo y continuar el camino, e intentar no pincharte con ellos y hacerte más daño.